París, 8 de enero de 2026 – WALLIX (Euronext ALLIX), referente europeo en ciberseguridad y actor destacado en la gestión de identidades, accesos y privilegios, pone a disposición de las organizaciones una plataforma sencilla y segura para operar con libertad en entornos digitales (IT) e industriales (OT). La compañía ha dado a conocer hoy su visión tecnológica para 2026, presentada por Julien Cassignol, CPTO (Chief Product & Technology Officer) de WALLIX. En un escenario marcado por las tensiones geopolíticas y la aceleración de la digitalización, cuatro grandes tendencias están redefiniendo la ciberseguridad: un marco regulatorio cada vez más exigente, la automatización inteligente apoyada en la inteligencia artificial, el crecimiento exponencial de las identidades digitales (humanas y de máquina) y la irrupción de la era postcuántica.

La regulación, pilar de un entorno digital fiable

La normativa europea en ciberseguridad vive un proceso de profunda transformación. El objetivo es avanzar hacia un modelo digital en el que la protección de los datos y la resiliencia sean ejes fundamentales. Iniciativas como la directiva NIS2, el reglamento DORA, la norma IEC 62443, el Cyber Resilience Act o el AI Act ya fijan un marco de requisitos especialmente exigente.

En un escenario geopolítico inestable, en el que las ciberamenazas impactan directamente en los cimientos de la economía y en la vida diaria, estas normativas van más allá del mero cumplimiento legal. Representan una apuesta colectiva por un entorno digital fiable, alineado con los intereses de los Estados, los usuarios y las empresas. El desafío pasa por garantizar la confidencialidad de los datos sensibles (especialmente los personales e industriales, considerados activos estratégicos), mantener el control local de las claves de cifrado y asegurar que los accesos digitales estén estrictamente gestionados por cada organización. Para lograr esta soberanía operativa, resulta clave contar con plataformas de gestión de identidades y accesos escalables. De cara a 2026, estas soluciones estarán concebidas desde su diseño para cumplir con los estándares internacionales y ofrecer un alto rendimiento, además de poder desplegarse en entornos locales, híbridos o en la nube sin generar dependencias extraterritoriales no deseadas.

En este contexto, WALLIX sitúa la autonomía digital como una prioridad estratégica. A través de su plataforma modular WALLIX One, la compañía ayuda a las organizaciones a reforzar el control sobre los accesos digitales y las identidades de sus usuarios, tanto humanos como de máquina, al tiempo que mantienen la libertad de elegir su modelo de despliegue. De este modo, WALLIX se alinea con la visión de los reguladores: impulsar ecosistemas digitales resilientes, interoperables y basados en la confianza.

Gestión de identidades de máquina: control de accesos a gran escala

El número de identidades digitales crece a un ritmo exponencial. Más allá de los accesos de los usuarios humanos, son las identidades no humanas (máquinas y agentes automáticos) las que están cambiando las reglas de la seguridad. Cuentas de servicio, sistemas automatizados, robots, equipamiento médico y, según la consultora Gartner, más de 30 000 millones de objetos conectados en 2030 forman un universo de identidades invisibles que pueden convertirse en serios puntos de vulnerabilidad si no se gestionan y controlan adecuadamente. Este desafío resulta clave para garantizar la fiabilidad de los entornos industriales y la resiliencia de las organizaciones consideradas esenciales o críticas.

El año 2026 marca la consolidación del Machine Identity Management o gestión de identidades de máquina, un enfoque que aplica a las máquinas los mismos criterios de seguridad exigentes que a los usuarios humanos. Cada secreto, certificado o clave debe estar correctamente inventariado, protegido y renovado de forma automática. No obstante, la seguridad no puede centrarse únicamente en los secretos: también es imprescindible asegurar que cada proceso que los utiliza esté identificado y autorizado. Incluso con renovaciones frecuentes, una contraseña deja de ser segura si el software legítimo que la emplea ha sido comprometido o sustituido por código malicioso.

En esta línea, WALLIX apuesta con firmeza por soluciones abiertas e innovadoras para la gestión de identidades de máquina a gran escala. La compañía se ha sumado a la comunidad open source OpenBao, que impulsa la protección de secretos en entornos híbridos y multicloud. Este enfoque abierto permite a las organizaciones mantener el control de sus claves y accesos sin depender de un proveedor único o propietario y, además, facilita el crecimiento a gran escala. El proyecto refleja el compromiso de WALLIX con la promoción de estándares abiertos como base de la confianza, la interoperabilidad y la libertad tecnológica.

IA agentiva: hacia una ciberdefensa autónoma

Frente a amenazas cada vez más rápidas y sofisticadas, la automatización inteligente se consolida como un elemento clave de la ciberseguridad. Mientras los atacantes ya recurren a la IA generativa para perfeccionar sus ofensivas, los equipos defensivos apuestan por una IA agentiva, capaz de actuar de forma autónoma en tareas complejas. Integrada en el centro de operaciones de seguridad (SOC), esta tecnología analiza los incidentes de principio a fin, prioriza las alertas y reduce la necesidad de una supervisión constante. El resultado es un cambio de paradigma: de una ciberseguridad reactiva a una defensa proactiva, capaz de responder en cuestión de segundos e incluso de anticiparse a los ataques.

La automatización inteligente hace posible gestionar escenarios que antes resultaban inabordables de forma manual, como la administración de millones de permisos en permanente evolución. Al combinar aprendizaje automático, orientado a la detección de comportamientos anómalos, con el análisis masivo de datos para procesar millones de eventos, la IA puede identificar de inmediato la actividad peligrosa de una cuenta de servicio y neutralizarla antes de que se produzca una fuga de datos, cuando hasta hace poco podían pasar días antes de detectarla.

En este contexto, WALLIX invierte para unir la inteligencia artificial con la experiencia humana y ofrecer una defensa realmente proactiva. La IA agentiva exige un marco de uso riguroso: solo debe acceder a los datos estrictamente necesarios para cumplir su función, lo que refuerza la relevancia que WALLIX concede a la gestión de identidades de máquina, esencial para controlar las identidades y permisos no humanos. Además, la reciente adquisición de Malizen incorpora a la oferta de WALLIX capacidades avanzadas de detección de comportamientos anómalos y automatización del análisis de datos, con el objetivo de mantener la ventaja frente a ataques cada vez más veloces.

Anticiparse a la era post-cuántica: construir soberanía criptográfica

La computación cuántica plantea un riesgo estratégico para la seguridad de los datos, los entornos industriales interconectados y las redes IoT. Su capacidad para romper los algoritmos criptográficos actuales implica que la información cifrada hoy podría quedar expuesta en el futuro si las organizaciones no se preparan a tiempo. Este riesgo afecta también a las comunicaciones cifradas de las redes industriales, a los equipos médicos en los hospitales e incluso a los edificios inteligentes. Ante este escenario, la adopción de la criptografía postcuántica se perfila como una prioridad tanto técnica como estratégica. Las organizaciones deben empezar ya a trabajar con un enfoque de cripto-agilidad que les permita adaptar con rapidez sus mecanismos de cifrado y sus políticas de seguridad a medida que evolucionen los estándares.

A través de su plataforma WALLIX One, WALLIX incorporará los nuevos estándares de cifrado postcuántico para integrar algoritmos resistentes a los ordenadores cuánticos y hacer frente a estos riesgos. En la práctica, esto supone proteger elementos críticos como las copias de seguridad, las comunicaciones internas o los accesos privilegiados con técnicas de cifrado preparadas para futuras amenazas cuánticas. Al acompañar a las organizaciones en la migración de sus claves, certificados y protocolos hacia soluciones resistentes al cómputo cuántico, WALLIX seguirá contribuyendo a la construcción de una soberanía criptográfica europea. 

Acerca de WALLIX

WALLIX (Euronext: ALLIX, cotizada desde 2015) es una empresa europea de ciberseguridad y líder en la gestión de accesos privilegiados (PAM), que ayuda a las organizaciones a reforzar su seguridad y su soberanía digital. Fiel a los valores europeos de seguridad y libertad, y reconocida por las principales firmas de análisis por la excelencia tecnológica de su plataforma WALLIX One, la compañía acompaña a más de 4.000 organizaciones en todo el mundo. Su misión es clara: proteger identidades, accesos y privilegios en todo tipo de entornos IT y OT, y permitir a las empresas crecer y evolucionar con confianza en un entorno digital cada vez más seguro.

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