En el sector de la ciberseguridad, hablamos con frecuencia de la «amenaza interna» a la que se enfrentan las organizaciones a la hora de proteger sus datos y activos más críticos. Desde la industria manufacturera hasta la sanidad, todas las empresas se topan con el reto de prevenir y detectar estos riesgos. Pero ¿qué es exactamente una amenaza interna? ¿Qué implica para el negocio?
Definir la amenaza interna
Los «insiders» son todos los empleados y personas internas que tienen acceso a los activos de tu empresa. Cualquiera que cuente con acceso privilegiado (como credenciales de inicio de sesión) a servidores, datos y sistemas sensibles puede considerarse una amenaza interna, ya que el acceso de cada persona es un punto de vulnerabilidad. Estos usuarios pueden ser directores generales, responsables de RRHH, administradores de sistemas… las amenazas internas pueden existir en cualquier nivel de la organización.
Las amenazas internas también pueden proceder de proveedores externos, contratistas y terceros que tienen acceso a tu infraestructura. Cualquier persona con acceso privilegiado a sistemas críticos representa una amenaza interna para tu negocio.
¿Por qué son una amenaza los usuarios internos?
Tus empleados y consultores tienen acceso administrativo a tu infraestructura… ¿y qué? Son miembros valiosos del equipo y necesitan ese acceso para hacer su trabajo. ¿Cómo pueden sus funciones habituales convertirse en una amenaza para tu seguridad informática?
El riesgo reside precisamente en el acceso privilegiado en sí mismo. Cada conjunto de credenciales representa un nuevo punto de vulnerabilidad, donde el usuario y la contraseña de un empleado podrían perderse, ser robados, o incluso compartidos con alguien menos fiable.
- El 60 % de los ciberataques son llevados a cabo por personas de dentro de la organización, según investigaciones de IBM.
- El 81 % de las brechas relacionadas con hackeos tienen un origen interno.
- Solo el 42 % (menos de la mitad) de las organizaciones cuenta con controles para prevenir un ataque interno.
La amenaza interna es la principal causa de ciberataques. Sin embargo, no todas las brechas son intencionadas. De hecho, la gran mayoría de los incidentes de ciberseguridad son accidentales. Precisamente por eso las amenazas internas son tan peligrosas. Empleados de confianza y muy valorados pueden cometer un error o ver sus credenciales robadas sin ninguna culpa por su parte. El error humano y la negligencia son las principales causas de las brechas de datos, no la mala intención.
Cómo protegerse frente a la amenaza interna
Las brechas de datos se presentan de muchas formas y los ataques pueden ser intencionados o accidentales. Sea cual sea la causa o el método, es imprescindible proteger los activos críticos de tu organización.
Una solución de Gestión de Accesos Privilegiados (PAM) ofrece un control integral sobre el acceso de los usuarios internos a toda la infraestructura de la empresa, incluidos los sistemas en la nube y los servidores on-premise. Contar con una solución PAM sólida da la tranquilidad de saber que todos los usuarios privilegiados acceden a los sistemas necesarios a través de canales seguros.
- Gestión de contraseñas: tanto para empleados fijos como para contratistas externos, nadie necesita conocer las contraseñas raíz de los sistemas críticos. Todo el acceso se canaliza a través del Bastión y las contraseñas rotan de forma automática para garantizar una seguridad total (¡y que no haya post-its con contraseñas por ahí sueltos!).
- Análisis de eventos en tiempo real: la monitorización continua de sesiones identifica, alerta y termina automáticamente cualquier actividad sospechosa en recursos sensibles. Las sesiones de usuarios privilegiados quedan registradas y pueden auditarse para su revisión y cumplimiento normativo.
- Control de acceso centralizado: gestiona todo el acceso administrativo (concesión y revocación de privilegios) desde una única consola. Limita el acceso de cada usuario exclusivamente a los recursos que necesita para desempeñar su función, ni más ni menos.
La amenaza interna es un asunto delicado y difícil de atajar, ya que incluso los miembros más valiosos del equipo pueden representar un riesgo para la organización si no se dispone de los protocolos de seguridad adecuados para controlar quién accede a qué, cuándo y cómo. La Gestión de Accesos Privilegiados (PAM) reduce el riesgo y optimiza la productividad, garantizando una ciberseguridad robusta para toda la infraestructura IT, tanto en la nube como en local.

